1.-ANÁLISIS TRANSACCIONAL.-

Una “transacción” es la unidad de comunicación entre dos personas. El Análisis Transaccional es por tanto el estudio de las comunicaciones entre las personas.

El Análisis Transaccional es una teoría de la personalidad y de las relaciones humanas con una filosofía propia que, en la actualidad, se aplica para la psicoterapia, el crecimiento y el cambio personal u organizacional en numerosos campos.

El Dr. Eric Berne (1910-1970), médico psiquiatra, fue el fundador, principal creador e innovador del Análisis Transaccional. Elaboró su modelo a partir de sus observaciones en la psicoterapia de grupo a principios de los años 1950.

El Análisis Transaccional tiene por filosofía el que toda persona tiene un valor positivo como ser humano. La filosofía del Análisis Transaccional, basada en la filosofía humanista, parte de los siguientes tres principios:

  1. El primer principio de que “todos nacemos bien”. Después en nuestras relaciones con los demás tomamos decisiones autolimitadoras con las que nos convertimos en “sapos o ranas encantadas”. Pero básicamente  soy una persona digna de confianza y respeto básico en mí mismo y en el otro.
  2. El segundo principio en que se basa el AT es que “todos tenemos un cierto potencial humano” determinado por los condicionamientos genéticos, circunstanciales de salud, y sociales de origen y procedencia, pero un cierto potencial humano, que podemos desarrollar.  Las limitaciones externas al desarrollo de nuestro potencial humano, y sobre todo las limitaciones internas decididas tempranamente, producen la infelicidad, la auto-limitación de las habilidades personales para resolver problemas y enfrentarnos a la vida y en definitiva la patología. De modo que yo soy responsable de mi vida y decido lo que es bueno para mí.
  3. El tercer principio en que basa su filosofía el A.T. es que “todos podemos cambiar” y tenemos los recursos necesarios para hacerlo. Estos recursos pueden ser personales o relacionales e incluyen la posibilidad de tomar nuevas decisiones más autopotenciadoras.

El Análisis Transaccional es un modelo de la personalidad que permite:

  • Comprender como entramos en relación con los otros, lo que buscamos en nuestras relaciones y cuáles son nuestras raíces ocultas que nos hacen reaccionar de manera repetitiva.
  • Sentir y tomar conciencia de qué es lo que pasa en nosotros y por tanto de que necesitamos, deseamos y de cuáles son nuestras metas.
  • Actuar y tomar la iniciativa para poner en marcha los cambios personales, relacionales u organizacionales. Utilizar las vivencias y experiencias  necesarias para alcanzar nuestro desarrollo y evolución.

Las experiencias vividas en la niñez y con el entorno familiar influyen en nuestra personalidad y conducta.

El recuerdo de episodios de nuestra vida puede producir pudor y vergüenza -“hice cosas que ahora no haría”-, provocar ira o tristeza -“aquellas experiencias me hicieron daño”-, o promover nostalgia y añoranza -“ah, esos años que ya no volverán”-. En ese ejercicio de memoria, se siente agradecimiento o rechazo, se evocan vivencias lejanas en el tiempo con gran detalle o, por el contrario, apenas se tienen recuerdos.

En cualquier caso, todas las teorías sobre la psicología humana están de acuerdo en admitir que, de una u otra manera, el pasado influye en nuestra personalidad y en nuestra conducta.

2.-LOS ESTADOS DEL YO.

Berne afirma que todos los seres humanos manifiestan tres estados del yo, definidos como “sistemas coherentes de pensamiento y sentimiento manifestados por los correspondientes patrones de conducta”.

Asegura que no se trata de ideas más o menos útiles ni de neologismos interesantes y fáciles de comprender, sino que esos tres estados se refieren a fenómenos basados en realidades verdaderas.

Son los componentes de la personalidad y pueden clasificarse en tres tipos llamados Adulto, Padre y Niño. Cada persona durante cada día puede ubicarse en un tipo u otro, variando su modo de sentir, pensar y actuar según el estado del yo en que se encuentre.

Gráficamente, Berne representa este modelo con tres círculos alineados verticalmente rodeados por una línea que los engloba, la cual suele omitirse para simplificar el diagrama, al igual que se utilizan las iniciales P, A y N.

Los tres estados del ‘yo’: Padre, Niño y Adulto son:

1.-El estado ‘Padre del yo’.-

Derivado de los padres y madres que hemos tenido y de las personas mayores que han intervenido de manera directa en nuestra educación.La persona siente, piensa y actúa de modo similar a la versión que ha interiorizado de una figura relevante de su infancia. Es un compendio de las actitudes y el comportamiento incorporados de procedencia externa. Sentimos, pensamos, actuamos y hablamos de una manera muy semejante a como lo hacían nuestros padres y madres cuando éramos niños, ya que ellos fueron modelos básicos en la formación de nuestra personalidad. Sus valores e ideas acerca de la vida, sus pautas de comportamiento, sus normas, reglas y leyes de convivencia, se van a ir grabando en el hijo o hija, e influyen de forma poderosa en la configuración futura de su personalidad. Y todo eso sucede sin que la persona sea consciente de ello, por lo que se terminan reproduciendo pautas aprendidas en la infancia sin darse casi cuenta. Desde el nacimiento se recibe la influencia de Padre y la misma dura hasta los 5 años aunque también puede recibirse la influencia de la televisión y hermanos mayores. Se reciben reglas que se graban como verdaderas en la mente del Niño.

2.-El estado ‘Niño del yo’.-

En él aparecen los impulsos naturales, las primeras experiencias que se nos grabaron en la infancia y cómo respondimos ante ellas. El modo de sentir, pensar y actuar es similar al de cómo lo hacía la persona en determinadas épocas de su infancia; la cual se caracteriza en general por la preferente intensidad y volubilidad emocional, pensamiento predominantemente centrado en lo inmediato y comportamiento tendente a ser impulsivo. Esta fase empieza en el nacimiento hasta alcanzar la edad de los 5 años al igual que el Padre. Es la parte de nuestra persona que siente, piensa, actúa, habla y responde igual que lo hacíamos siendo niños. Tiene un tipo de pensamiento mágico e irracional, las relaciones las concibe como algo eminentemente emocional.Cuando una persona es presa de sus sentimientos decimos que su Niño domina la escena. También hay datos positivos como la creatividad y la curiosidad innata en el Niño.

3.-El estado ‘Adulto del yo’.-

En él percibimos la realidad presente de forma objetiva, de forma organizada, calculamos las circunstancias y consecuencias de nuestros actos con la base de la experiencia y los conocimientos. Acorde con las capacidades que se han ido desarrollando a lo largo de la vida, los conocimientos que ha ido adquiriendo y la experiencia que ha venido acumulando, la persona en su momento actual tiene un modo de sentir más estable, un modo de pensar que considera tanto lo específico e inmediato como el contexto general y las consecuencias y puede modular su comportamiento Es la dimensión interior del individuo, que se caracteriza por el análisis racional de las situaciones, la formulación sensata de juicios y la puesta en marcha del propio sentido de la responsabilidad. Este estado hace posible la supervivencia y, cuando está suficientemente desarrollado, debe analizar si en nuestra conducta hay exceso de influencias inconscientes e irracionales de nuestro padre o de nuestro niño.

Una de las funciones más importantes del Adulto consiste en examinar los datos del padre, averiguar si son o no ciertos y si conservan actualmente su validez, y aceptarlos o rechazarlos.

Por otro lado también debe someter a examen al Niño para comprobar si sus sentimientos son o no adecuados al presente o si son arcaicos y son una reacción ante los datos de un Padre arcaico.

El objetivo no consiste en prescindir del Padre o del Niño, sino en ser libre para examinar esos conjuntos de datos. Así el pequeño que descubra que la mayoría de los datos del padre son dignos de confianza, se sentirá más seguro y a través de su propio Adulto, llegará a experimentar un sentimiento de integridad.

Hay que tener en cuenta que aunque se verifiquen los datos del Padre, no se borran las grabaciones “malas” del niño, producidas por la imposición original de esos datos. Sin embargo el Adulto puede decidir no reproducirlas.

El Adulto se ocupa en transformar los estímulos en elementos de información y de ordenar y archivar esta información basándose en la experiencia adquirida.

A través del Adulto el Niño puede empezar a distinguir entre la vida tal y como fue mostrada y enseñada (Padre), y la vida tal y como la sentía, imaginaba o deseaba (el Niño) y la vida tal como la ve por sí mismo (el Adulto)

En resumen, a cada tipo de estados del yo le corresponden unos modos genéricos de sentir, pensar y actuar y cada persona presentará unas características específicas de cada uno de ellos, así como una tendencia a ubicarse predominantemente en un tipo o en otro.

Así tenemos que:

  • el Padre o Pariente  P considera el dominio de lo aprendido
  • el Adulto  A trata del dominio de lo pensado
  • el Niño N abarca el dominio de lo sentido

A modo de conclusión habría que destacar que a menudo y más en situaciones de tensión, las fronteras entre Padre, Adulto y Niño son frágiles, a veces borrosas.

El Adulto muchas veces se ve menoscabado hasta el extremo de que las emociones dirijan su vida o su Niño herido y se produzcan respuestas irracionales o no adultas, diríamos entonces que su Niño domina la escena.

A nivel funcional, el A.T. busca facilitar el análisis de las formas en que las personas interactúan entre sí, mediante transacciones psicológicas, con sus estados del yo Padre, Adulto y Niño, aprendiendo a utilizar el primero para dar cuidados, el segundo para individualizarnos y el tercero para buscar y recibir cuidados, tanto en nuestra interacción con los demás, como también en nosotros mismos, creciendo en el logro de una personalidad integradora.

A nivel profundo, busca facilitar el abandono del guión psicológico que decidimos en la infancia bajo la influencia de las figuras parentales y de autoridad, pero que fue necesario para sobrevivir y que podemos aún estar siguiendo de forma inconsciente

Los problemas llegan cuando no somos capaces de mantener diferenciados estos tres estados en nuestras transacciones diarias a lo largo de la vida.

Como todos hemos sido niños, hemos tenido mayores que nos han influido y somos capaces de tener sentido de lo real, se puede decir que en nuestro interior dialogan los tres estados: padre, niño y adulto.

El diálogo entre los tres estados son procesos internos de la mente que están siempre activos. Sin embargo, a veces no somos conscientes de ello, incluso muchas personas nunca lo son.

No suele resultar complicado conocer, a través de su conducta y del tipo de respuestas que produce en cada situación, en qué estado del yo se encuentra cada sujeto. Si nos observamos con detenimiento, caeremos en la cuenta de que cuando tenemos personas que dependen de nosotros (hijos, educandos) actuamos con ellas de una forma muy parecida a como lo hicieron nuestros padres con nosotros. O que cuando nos divertimos, nos mostramos emocionados o nos presentamos débiles y vulnerables con quienes nos pueden acoger de manera afectiva, lo estamos haciendo de una forma muy similar a cuando éramos niños. De la misma manera, cualquier persona, salvo casos de grave deterioro, es capaz de discernir la realidad con cierta claridad y dar respuestas sensatas y razonables.

En A.T. la unidad de comunicación se llama una TRANSACIÓN que es la unidad de intercomunicación bilateral entre dos estados del yo.

Hay interacción social cuando alguien da una respuesta a quien previamente le ha estimulado. Berne denomina transacción al par estímulo-respuesta y «Una transacción consistente en un solo estímulo y una sola respuesta, verbal o no verbal, es la unidad de acción social. Es llamada transacción porque cada participante gana algo, y por eso es por lo que se involucra en ello.»

3.-CONOCERSE A SÍ MISMO.-

Conocida esta realidad, uno mismo puede analizar cuándo se conduce como padre, adulto o niño en su vida, utilizando esta teoría del A.T. y sus transacciones para el propio desarrollo personal

Es un ejercicio de autoanálisis enriquecedor, para el que pueden valer las siguientes pautas.

  • Recuerde ejemplos en que usted haya puesto en juego a su padre interior a pesar de ser algo poco razonable. Por ejemplo: “en esta casa mando yo”. (Padre del yo)
  • Piense en qué cosas hace hoy y que le recuerdan a otras parecidas que hacía de niño, a pesar de ser inconveniente para usted. Por ejemplo: comer desordenadamente. (Niño del yo)
  • Recuerde alguna situación en que o bien tomó alguna decisión o supo controlar sus impulsos. (‘Adulto del yo’)

Contacte con la infancia. En todo el proceso de maduración se debe contactar con la niñez. La vuelta atrás no sirve sólo para hurgar de forma innecesaria en el pasado, sino para aceptar e integrar en nuestro ser actual los impactos e influencias positivas o negativas de nuestra infancia.

Sólo el conocimiento cada vez más lúcido y la aceptación de nuestras zonas “inconscientes” nos pondrá en el camino adecuado para lograr un desarrollo personal más equilibrado.

Cada ESTADO DEL YO es un sistema coherente de registro de pensamientos, de sentimientos y de sensaciones, unido a las diferentes etapas de desarrollo de una persona o de un grupo, que determina un sistema correspondiente de comportamientos observados.

El estudio de los registros hace referencia al ANALISIS ESTRUCTURAL: lo que es la persona. En cada instante una persona piensa, siente y actúa en uno u otro de sus estados del yo. A cada uno de ellos  le corresponde un registro particular.

El estudio de los comportamientos corresponde al ANALISIS FUNCIONAL: las funciones que llenan nuestros estados del yo.

Veremos las TENDENCIAS en una  persona a partir de una observación atenta y en su propia situación profesional

Por tanto, tendremos los siguientes comportamientos según sea el estado del yo a representar por la persona:

  • Pariente Normativo P N r: Autoritario. No acepta críticas. Rápido. Rígido. Legalista y normativo
  • Pariente Nutritivo P N f: Paternalista. Comprensivo y pedagogo. Responsable. Permisivo. Metódico. Rápido si conoce el tema a solucionar.
  • Adulto A  con actitud adulta: Tecnócrata Situacional. Planifica. Evalúa las opciones. Indica objetivos y propone medios o recursos adecuados… Rápido o lento según convenga. Delega.
  • Niño Adaptado Sumiso N A S: Tratara de integrarse con sus subordinados. No decide
  • Niño Adaptado Rebelde N A R: Provocador. Anti-conformista. Impulsivo. Saboteador.
  • Niño Creador N C: Impulsos desordenados. Creativo. Buen negociador.
  • Niño Espontáneo N E: Decisiones adecuadas. Sin método pero innovador

Seguidamente se incluye una representación en power point donde se expone el diagrama funcional  relacionado con los estilos de dirección y la forma de representar los tres estados del yo.

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4.-ÁMBITOS DE APLICACIÓN DEL ANÁLISIS TRANSACCIONAL.-

El Análisis Transaccional se utiliza principalmente en consultoría, desarrollo organizacional, cultura organizacional, trabajo en equipo, dirección de personas, comunicación, formación de dirigentes, potenciación de las dotes de  liderazgo, etc.

El Análisis Transaccional puede aplicarse en diversas situaciones, a saber:

  • Psicoterapia: es el campo al que Eric Berne aplicó y desarrolló principalmente el AT y en el que han continuado muchos de sus seguidores. Suele ser individual, de pareja, de familia, en grupo
  • Pedagogía y Educación: psicólogos, pedagogos, psicopedagogos y profesores aplican el AT en su trabajo con alumnos de primaria y secundaria o universitarios para solucionar problemas de estudio y de relación; también, para gestionar equipos de profesores y de directores, promover proyectos creativos y resolver conflictos.
  • Empresa y Organizaciones: el AT ha mostrado su efectividad en la gestión de recursos humanos para formar en habilidades sociales y potenciar el trabajo en equipoPara cualquier entidad (empresas, órganos administrativos, ONGs, instituciones), es eficaz en los procesos de negociación interna sobre distribución de competencias y condiciones laborales; al igual que en la negociación externa con clientes, proveedores, inversores y representantes de consumidores y ciudadanos.
  • Coaching: El coaching utiliza el AT para ayudar a las personas a desenvolverse ante los cambios de circunstancias, en la búsqueda empleo y en la promoción profesional.
  • Comunicación: a los asesores de imagen y responsables de comunicación corporativa el AT les aporta una herramienta teórica y técnica muy práctica para campañas de difusión o de respuesta en situaciones de crisis. Se aplica también en la actividad literaria, teatral, cinematográfica, televisa y radiofónica. Así ocurre en la producción, en la elaboración de guiones (facilitando la creación de tramas, personajes, escenas y secuencias), en la dirección y en la interpretación. De igual modo, a los críticos artísticos les proporciona un marco que facilita el análisis y la interpretación

5.-LIDERAZGO SITUACIONAL.-

El Liderazgo Situacional se basa en mantener un equilibrio entre dos tipos de comportamiento que ejerce un líder para adaptarse al nivel de desarrollo de su equipo de trabajo.

Una persona es afectivamente equilibrada cuando es capaz de emplear el estado del yo que ha escogido como el más adaptado a la situación.

A considerar los siguientes disfuncionamientos:

  • Un estado del yo puede tener el CONTROL y la DIRECCION  de los otros dos y así hacerlos actuar y expresarse. Por ejemplo para hacer equipo se utilizara el estado de Adulto A, junto con los estados Pariente  Normativo P N r y el de Niño Espontaneo N E .El Adulto puede estar CONTAMINADO por el Pariente y/o por el Niño.
  • Uno, y a veces dos, estados del yo pueden ser prácticamente EXCLUIDOS, por ejemplo el de NAS (sumiso) y NAR (rebelde).

Tendremos los siguientes tipos de comportamiento de un líder: 

        Comportamiento directivo.

  • Define las funciones y tareas de los subordinados.
  •  Señala qué, cómo y cuándo deben realizarlas.
  • Controla los resultados.

       Comportamiento de apoyo.

  • Centrado en el desarrollo del grupo.
  • Fomenta la participación en la toma de decisiones.
  • Da cohesión, apoya y motiva al grupo.

El líder puede utilizar los dos tipos de comportamiento en mayor o menor medida dando como resultado cuatro estilos de liderazgo.

  • Estilo control. Se caracteriza por un alto nivel de comportamiento directivo y un bajo nivel de comportamiento de apoyo.
  • Estilo supervisión. Caracterizado por altos niveles de comportamiento directivo y de apoyo y reconoce los avances y mejoras en el rendimiento.
  • Estilo asesoramiento. Mantiene un nivel alto de comportamiento de apoyo y bajo en comportamiento directivo. Las decisiones las toma conjuntamente con los colaboradores. Refuerza y apoya.
  • Estilo delegación. Bajos niveles en ambos comportamientos debido a que delega la toma de decisiones en sus colaboradores.

Cada uno de los estilos de liderazgo se adapta a los distintos niveles de desarrollo por los que pasa un equipo:

  • Nivel de desarrollo 1: el líder controla. Es el que determina las metas y tareas asequibles y realistas, ya que los miembros del grupo tienen un elevado nivel de motivación pero su nivel de competencia es bajo y no tienen suficientes conocimientos y experiencia. En este sentido el líder tiene que planear cómo se pueden adquirir habilidades necesarias para la realización de las tareas.
  • Nivel de desarrollo 2: el líder supervisa. Incrementa su ayuda a los miembros del equipo para que desarrollen los conocimientos y habilidades relacionadas con sus funciones, redefine las metas, se mantiene receptivo para reconocer las dificultades y anima a establecer relaciones de participación y cohesión. Los miembros del grupo tienen niveles bajos de competencia y su motivación varía como consecuencia de las dificultades, por todo ello es fundamental el apoyo del líder.
  • Nivel de desarrollo 3: el líder asesora. Concede mayor importancia a los esfuerzos y rendimiento de los miembros del grupo, produce un ascenso en sus niveles de competencia. El líder va cediendo el control sobre las decisiones y fomenta la participación y la responsabilidad entre los miembros. Éstos han conseguido una mayor adaptación a las situaciones y una adecuada integración.
  • Nivel de desarrollo 4: el líder delega. Estimula y apoya el funcionamiento autónomo del grupo. Los miembros han logrado incrementar sus niveles de rendimiento como consecuencia del dominio de las habilidades y conocimientos necesarios para su trabajo. La experiencia y confianza eleva sus sentimientos de competencia y orgullo de pertenencia al grupo.

La teoría de liderazgo situacional, surge a partir del estudio de la conducta de los lideres en situaciones muy diversas, como ayuda a los directivos en el diagnostico de cada situación característica.
Esta teoría se basa en dos variables, dos dimensiones críticas del comportamiento del líder: cantidad de dirección (conducta de tarea) y cantidad de apoyo socioemocional (conducta de relación) que el líder debe proporcionar en una situación a raíz del “nivel de madurez de sus subordinados.

  • La conducta de tarea: grado en el que el líder explica lo que deben hacer sus seguidores, cuando, donde y como realizar la tarea.
  • La conducta de relación: grado en el que el líder proporciona apoyo socioemocional.

Los estilos de tarea y de relación no son mutuamente excluyentes.
No hay un estilo de liderazgo mejor que otro, depende de la situación.

El líder o el gerente deben mejorar su habilidad para diagnosticar una situación y su flexibilidad personal para desempeñar cualquier función de liderazgo que se necesite en una situación determinada.

La teoría del liderazgo situacional está basada en la interacción entre:

  • La cantidad de apoyo socioemocional(conducta de relación alta o baja)que proporciona.
  • El nivel de madurez que demuestran los seguidores de una tarea, función u objetivo específico que el líder intenta realizar a través de un individuo o grupo.

La teoría del liderazgo situacional se basa en la adecuación de los estilos de liderazgo de acuerdo con el nivel de madurez de los seguidores (M1 baja madurez a M4 alta madurez de los seguidores) con respecto a una tarea específica. La curva de la campana en relación con el estilo de líder nos indica que a medida que el nivel de madurez del subordinado aumenta a lo largo del continuo de inmadurez-madurez, el estilo del líder también evoluciona a lo largo de la función curvilínea.

De esta manera, según el modelo hay cuatro conductas del líder diferentes:

1 .alta tarea – baja  relación (L1) a inmadurez elevada a Directivo: IMPOSICIÓN. La comunicación es unilateral descendente, el líder decide el papel de los seguidores y les dice que tarea realizar, cuando, como y donde. El líder por medio de la comunicación bilateral y del respaldo socioemocional intenta persuadir psicológicamente al seguidor sobre la decisión a tomarse.

2. alta tarea – alta relación (L2) a inmadurez moderada a Persuasivo: CONVENCIMIENTO. El líder y los seguidores participan en la tarea de la decisión mediante una comunicación bilateral y una conducta facilitadora por parte del líder ya que los seguidores tiene la habilidad y conocimiento para hacer la tarea.

3. baja tarea – alta relación (L3) a madurez moderada a Participativo: PARTICIPACIÓN

4. baja tarea – baja relación (L4). a madurez elevada a Delegatorio: DELEGACIÓN

Para una mejor comprensión del Liderazgo Situacional adjuntamos una representación power point:

Descarga liderazgo_situacional

6.-ECOGRAMA DEL LÍDER.-

Se llama ECOGRAMA al diagrama que  permite visualizar el porcentaje de  energía invertido por una persona, durante un tiempo dado, en cada uno de sus estados del yo.

El líder actuara en cada momento con un comportamiento diferente que  se adecuara a las circunstancias (Liderazgo Situacional).

El estado del yo prioritario será el de ADULTO normalmente. La Inversión de uno a otro estado se activa según la necesidad de anima, premiar,..etc. Una persona está con la mente equilibrada cuando es capaz de emplear el estado del yo que ha escogido como el más adaptado  a la situación.

Un estado del yo puede tomar el control y la dirección de los otros y así hacerles actuar y expresarse. El ADULTO debe  estar contaminado por los PARIENTES y por los NIÑOS espontaneo y creativo. Nunca por los NAS y NAR.

El líder con un análisis transaccional funcional se define cuando normalmente actúa como Adulto.

El LIDER deberá  potenciar su estado de yo como ADULTO  al 40%  A, liberando, con un 20% de actuación, los PARIENTES normativo P N r (autoritario) y nutritivo P N f (pedagogo). Los NIÑOS  se usaran para crear N C (creador)   y entusiasmar N E (espontáneo); casi nunca, con un 10%, se debe utilizar el N A S (sumiso) o el N A R (rebelde).

El LIDER al actuar como ADULTO se dedicara especialmente a controlar de forma pragmática y racional, siendo coherente y abierto en sus decisiones con su actitud adulta.

Luego según sea la situación a solventar actuara en unos casos como PARIENTE NORMATIVO como ejecutor, autoritario, dictador, juzgando a sus subordinados y dando eslóganes y sentencias adecuadas al momento, para actuar asimismo como PARIENTE NUTRITIVO si hace falta ser paternalista y protector preocupándose de la formación de los subordinados.

También se necesitara que el LIDER actúe como NIÑO ESPONTANEO y  CREADOR actuando de manera natural, expresiva, directa, entusiasta y creadora e intuitiva.

Por supuesto que los NIÑOS ADAPTADOS SUMISO Y REBELDE poco deben utilizarse ya que son nefastos para la imagen de líder a alcanzar ante sus subordinados.

Ver la representación en power point que adjunto donde se comprueban el diagrama funcional y econograma de un líder

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